En condiciones regulares, diversos estudios han evidenciado la brecha de género existente entre hombres y mujeres en Panamá. Al respecto, el índice de desigualdad de género del país es de 0.58 y de 0.87 en las zonas indígenas (PNUD, 2015)¹, lo que da un promedio de 0.73 y califica a Panamá como un país de alta desigualdad de género.
Resulta indispensable considerar que los brotes de enfermedades afectan a las mujeres y a los hombres de manera distinta y que las pandemias acrecentan las desigualdades de género (UNFPA, 2020) en cuanto a salud física y mental, pero además en términos sociales y económicos. Así, el hecho de que exista COVID-19 no deja de lado las distintas problemáticas que ya enfrentaban las mujeres, sino que por el contrario, la literatura previa lleva a establecer como hipótesis que, aunque los datos sanitarios emergentes desglosados por sexo para COVID-19 muestran igual número de casos en ambos sexos y mayor mortalidad en hombres que en mujeres, existen probabilidades de que en el contexto de una pandemia las mujeres se sitúen en condiciones de mayor vulnerabilidad que los hombres, si no se adoptan políticas con enfoque de género debido a las condiciones de desigualdad que subyacen (C. Wenham y OTRAS, 2020).
Estos son algunos de los factores que pueden aumentar el riesgo de mayor vulnerabilidad en las mujeres en el contexto del COVID-19, y algunas líneas generales sobre posibles medidas para cada caso.
Las cuarentenas dictadas por países como Panamá, como medida preventiva para la expansión del COVID19, lleva a que las personas que viven bajo un mismo techo pasen largos períodos de tiempo en casa, poniendo en mayor riesgo a las mujeres, a las niñas e incluso a personas adultas mayores que ya vivían situaciones de violencia doméstica, dado que las tensiones en condiciones de encierro aumentan, sobre todo cuando se convive en espacios pequeños, sin las condiciones económicas y de vivienda adecuadas y en algunos casos, compartiendo el mismo espacio con varias personas.
A su vez, las mujeres enfrentan mayores riesgos de otras formas de violencia de género, como la explotación y el abuso sexual, el cual en Panamá presenta datos estadísticos elevados. Por ejemplo, los impactos económicos del brote del ébola de 2013-2016 en África occidental colocaron a las mujeres, a las niñas y los niños en un mayor riesgo de explotación y violencia sexual (UNFPA, 2020).
¿Qué hacer?
Es imprescindible que en estos momentos existan campañas de prevención y atención de la violencia doméstica y el maltrato a menores, estableciendo directrices claras de qué hacer en estos casos y a dónde acudir, tanto para las víctimas como por personas vecinas. Asimismo, es necesario que se comunique de forma expresa como excepciones al Decreto que establece la cuarentena total, las salidas de las víctimas de violencia y que se endurezcan las medidas de protección por el tiempo que dure la cuarentena.
Además, para las mujeres suele sumarse una carga adicional al tener que acompañar a sus hijas e hijos en los procesos educativos virtuales o por módulos, establecidos por las escuelas en este período de contingencia.
¿Qué hacer?
Las instituciones y empresas que cuentan con mujeres que teletrabajan, sobre todo aquellas que son madres solteras con hijas e hijos menores de 12 años, deben flexibilizar el horario y la exigencia laboral con el fin de colaborar en el alivio de la carga en medio de esta contingencia. Asimismo, los hombres que viven con sus parejas deben aprovechar esta situación para asumir su responsabilidad e implicarse en el trabajo no remunerado y de cuidados.
El hecho de que en esta contingencia sanitaria el personal de salud en general sea más demandado, también pone a las mujeres trabajadoras de la salud en condiciones difíciles con respecto a su seguridad y al cuidado de sus hijos e hijas.
¿Qué hacer?
Las acciones en el contexto del COVID19 deben garantizar el cuidado del personal de salud mediante la aplicación de medidas de salud ocupacional que les apoyen en el aspecto físico y mental ante la demanda de trabajo que manejan en estos tiempos. También deben ser tomadas en cuenta las necesidades propias de las mujeres, como la salud menstrual, dotándolas de insumos para garantizarla. Es igualmente necesario velar por su integridad física proporcionándoles un traslado seguro a sus hogares y a sus lugares de trabajo, a la vez que brindarles apoyo en el cuidado de sus hijas e hijos.
¿Qué hacer?
En tiempos de COVID-19, este grupo poblacional no podrá recibir remuneración para sostenerse a sí mismas y a sus familiares de forma regular, por lo que deben ser tomadas en cuenta en el programa “Panamá Solidario”.
¿Qué hacer?
El Estado debe establecer acciones de compensación a las madres que se encuentren en estas situaciones para que puedan satisfacer las necesidades alimenticias básicas de sus hijas e hijos.
¿Qué hacer?
Debe garantizarse el acceso a los servicios de salud integral de las mujeres durante el tiempo que dure esta contingencia y proporcionar espacios especiales para madres embarazadas, donde puedan permanecer aisladas de los espacios de atención de personas que pudieran tener el virus.
Es importante que se consideren y se aborden las normas, roles y relaciones de género que influyen en la vulnerabilidad diferencial de mujeres y hombres ante estas contingencias. De esta forma es posible evitar que la respuesta a los brotes de enfermedades como el COVID-19 reproduzca las inequidades de género y de salud (C. Wenham y OTRAS, 2020). En este sentido se estima indispensable que el Estado incorpore la perspectiva de género en sus acciones, considerando las realidades propias de las mujeres.
Fuentes:
CIEPS. (2020). Encuesta Ciudadanía y Derechos. Panamá: Centro Internacional de Estudios Políticos y Sociales.
INAMU. (2019). VII Informe Nacional Clara González: «Situación de la Mujer en Panamá» 2014-2016. Panamá: Instituto Nacional de la Mujer.
INEC. (2019). Encuesta de Mercado Laboral. Panamá: Instituto Nacional de Estadística y Censo.
Ministerio Público. (23 de Marzo de 2020). www.ministeriopublico.gob.pa. Obtenido de https://ministeriopublico.gob.pa/estadisticas-judiciales/violencia-domestica/
PNUD. (2015). Atlas de Desarrollo Humano Local: Panamá 2015. Panamá: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
UNFPA. (2020). COVID-19: Un enfoque de género. Nueva York: UNFPA.